¡Bienvenido, noviembre!

El año litúrgico es el camino de fe que la Iglesia recorre cada año para celebrar y vivir los principales acontecimientos de la vida de Jesús: su nacimiento, su pasión, muerte, resurrección y el envío del Espíritu Santo.
En noviembre nos acercamos al final de este camino. El año litúrgico concluye con la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, y comienza uno nuevo con el tiempo de Adviento.
¿Qué nos invita a vivir este mes?
Mirar hacia atrás con gratitud: reconocer la presencia de Dios en nuestra historia.
Renovar nuestra esperanza: recordar que Cristo es el Señor de la vida y de la historia.
Prepararnos para su venida: despertar nuestra fe y disponer el corazón para recibir a Jesús en Navidad.
No es solamente el final de un ciclo; es una oportunidad para renovar nuestro compromiso de seguir a Cristo y caminar con esperanza.
